Adivinanzas.
Un platito de avellanas
que de día se recogen
y de noche se desparraman.
Pobrecito, pobrecito,
todo el día sin parar
y no sale de su sitio.
Con mi cara roja, mi ojo negro y mi vestido verde
a todo el campo alegro.
Es cómo una paloma blanca y negra,
pero vuela sin alas y habla sin lengua.
Alto alto como un pino,
pesa menos que un comino.
En el mar no me mojo,
en las brasas no me quemo,
en el aire no me caigo
y me tienes en los labios.
Tul y no es tela,
pan, pero no de mesa.
Todos pasan por mí, yo nunca paso por nadie.
Todos preguntan por mí, yo nunca pregunto por nadie.
Un platito de avellanas
que de día se recogen
y de noche se desparraman.
Pobrecito, pobrecito,
todo el día sin parar
y no sale de su sitio.
Con mi cara roja, mi ojo negro y mi vestido verde
a todo el campo alegro.
Es cómo una paloma blanca y negra,
pero vuela sin alas y habla sin lengua.
Alto alto como un pino,
pesa menos que un comino.
En el mar no me mojo,
en las brasas no me quemo,
en el aire no me caigo
y me tienes en los labios.
Tul y no es tela,
pan, pero no de mesa.
Todos pasan por mí, yo nunca paso por nadie.
Todos preguntan por mí, yo nunca pregunto por nadie.
Que te las adivinen tus compañeros en los comentarios.
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ResponderEliminarUna es la flor
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