Por
fin he reunido el valor suficiente para escribir un diario más,
recuerdo los otros diarios que he escrito, cada palabra, cada letra,
incluso, ahora, recuerdo faltas de ortografía que deberia haber
corregido en su momento, pero en este diario no voy a estar repasando
hasta que la luz del astro rey se consuma en su largo sueño,
escribiré sobre algo que no quiero recordar, la muerte de mi padre.
Espero
que donde esté sea muy feliz viendo que yo sigo sus pasos
escribiendo diarios.Este diario lo voy a empezar con una buena
anécdota.Esto se remonta a las vacaciones en Sicilia de las que
inmediata mente me fui a otras en Venecia.Como en mis años yo estaba
por allí dando vueltas, recordando mi pasado. Cuando tenía una
mujer que me quería, todas las mañanas un beso de buenos días en
la cama, mientras que se hacía el desayuno que luego me traía ella
a la cama.Mi
padre recurría a medirnos la espalda cuando hacíamos trastadas.
Ahora que lo pienso mi padre lo hacía con razón.En esos once
diarios tengo guardados mis aventuras,mis pensamientos, los momentos
hermosos que e vivido...
Por eso quiero que mi duodécimo diario sea el mejor que guarde todos y cada uno de los pensamiento que tengo,los recuerdos de mi padre...
Por eso quiero que mi duodécimo diario sea el mejor que guarde todos y cada uno de los pensamiento que tengo,los recuerdos de mi padre...
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